Moralidad difusa y un drama burgués

A través de una soberbia interpretación por parte de los actores de la Comedia Nacional Ernesto Álvarez, Gabriel Hermano y Jimena Pérez, se desarrolla Málaga, del suizo Lukas Bärfuss.

El motor de la obra es la imposibilidad con la que se encuentran dos padres separados para encontrar una niñera que cuide a su hija durante un fin de semana mientras ella, la siquiatra automedicada Vera, se va a Málaga con su amante; y Michael, él, va a un congreso internacional donde puede vender su invento médico.

En medio de esta situación se encuentra Álex, un joven de 19 años con una caracterización exageradamente millenial, quien busca impetuosamente la gloria. El trampolín a la fama sería filmar a la niña durante ese fin de semana que los padres están fuera. Michael se muestra reacio por las posibles tendencias pedófilas de un adolescente. Vera se muestra segura de la responsabilidad de Alex. Sin embargo, estos roles se voltean y finalmente es Vera quien no cree que Alex se pueda hacer cargo de la hija, mientras que Michael es quien acaba pidiendo por favor a Alex que se ocupe de ella.

La representación no tiene como tal un principio, nudo y desenlace al uso, sino que básicamente consiste en la interacción de los tres personajes con la niña en el medio como objeto de deseo y disputa cuando conviene, o como objeto inerte cuando conviene también El trío quiere hacer su propia vida, buscar su éxito personal sin darse cuenta de que lo que tienen entre manos es una personita que los padres utilizan como arma arrojadiza el uno contra el otro mientras que el millenial punk ve en ella una cosa que puede grabar para presentar en un festival de cine y con ello hacerse famoso.

El gran logro de Barfuss es plantear la obra como ajena a todo tipo de juicio moral, tal y como realmente ocurren las cosas en la vida cotidiana de cada uno. La interacción es aséptica y ninguno de los personajes termina por predecir bien las consecuencias de sus actos. Todo ello, a pesar de lo que los padres creen tenerlo todo controlado con su mentalidad científica y pese a que el chico cree conocer exactamente cómo se hace una película, llegando a llamar “cínico” a Billy Wilder con total impunidad. De hecho, opina que todo lo que Billy Wilder hizo es copiar a un director que únicamente filmó unos cuantos cortos. Una actitud muy propia de una actualidad que reniega de los grandes clásicos y enaltece al que tristemente quedó oculto. Una especie de gusto por revolcarse en la derrota hasta fundirse con ella y sacar de ahí algo revolucionario.  

No obstante, y al margen de estos reflejos polémicos en la obra, la frase “¿es que nadie va a pensar en los niños?” sería la que perfectamente podría resumir el argumento. Expresión más propia de una clásica señora escandalizada que de algo que “nos interpela y nos insta a repensar juntos en las posibles situaciones ‘Málaga’ que todos afrontamos en algún momento de nuestra vida”, tal y como se expresa en la reseña de la Sala Verdi.

La obra se puede ver en la Sala Verdi los viernes y sábados  hasta domingo 3 de diciembre.

Autor: Lukas Bärfuss

Dirección: Bettina Mondino

Elenco: Ernesto Alvarez (Actor Invitado), Gabriel Hermano, Jimena Pérez

Escenografía: Osvaldo Reyno

Vestuario: Leticia Sotura

Iluminación: Fernando Scorsella

Música: Fernando Ulivi

Escrita por Jacobo Calvo