“Mi personalidad creativa va por el lado de la intuición”

Entrevista a María Inés Dantes

Hablamos con la directora de la escuela musical inDANS, María Inés Dantes, sobre la obra de danza contemporánea Indiviso, donde abarca las divisiones de identidad en la actualidad y fue presentado el viernes 6 de octubre en el marco del FIDAE

– ¿Cómo surge el espectáculo Indiviso?

Indiviso surge cuando los chicos de una de las generaciones de la Escuela inDANS decidieron presentarse a esta edición del FIDAE. Como en tercer año de la formación tienen un ejercicio escénico donde eligen un docente para que los guíe en un proyecto que ellos autogestionan y crean conjuntamente. En esa instancia, dio la casualidad que me eligieron y mediante un montón de ejercicios llegamos a esta temático de Indiviso, que fue co-creada con los propios bailarines.

– Interpretamos que Indiviso posee una perspectiva de igualdad de género, ¿considerás que esta apreciación es correcta?

“Individuo”, etimológicamente proviene de “Indiviso”, y lo que tratamos de destacar son las divisiones de la identidad causados por el desborde de información que nos llega hoy, que cada vez son más claras las indivisiones entre todos y todas. Por eso elegimos objetos escénicos y elementos.

La narrativa no es lineal, en la obra no contamos una historia puntual ni tampoco hay personajes. Los bailarines funcionaron como cuerpo de baile, donde en la mayoría de las escenas todas eran una misma persona: todos hombres, todos mujeres y todos lo mismo. Queríamos representar esta cantidad de divisiones del ser humano, y nos ocupamos mucho en la relación danza, espacio, tiempo y música.

Utilizamos música del suizo, Nik Bartsh, que utiliza muchos elementos psicológicos, y  que  compone a través de muchas voces. De alguna forma, las distintas escenas hablaban de diferentes aspectos del individuo dividido: el ego, los sueños, el ánima, de lo femenino y de lo masculino. Claro que también buscamos que el público termine de formar la pieza y haga su propia lectura en base a su experiencia.

– ¿Cuáles son los conceptos que más te gustan trabajar como profesora de danza a la hora de montar un espectáculo?

Las cuestiones ontológicas me gustan mucho. A veces peco por ser ingenua, pero me gusta contener esas ideas sin rebuscar demasiado. Me gusta mantener mi primer interés, y que la intuición te lleve donde querés trabajar. También me gusta mucho lo que está vinculado a la psicología del ser humano.

– ¿Bajo qué criterios se arma el elenco de un espectáculo de danza?

Depende de la propuesta. Por ejemplo, en Indiviso se realizaron trabajos de investigación y de búsqueda desde el cuerpo. Del movimiento se desprende lo técnico, y necesitábamos bailarines que pudieran sostener la complejidad técnica, más que una brillante interpretación actoral. Particularmente para Indiviso, el interés fue la búsqueda de plasticidad y disociación del cuerpo, que tuvieran esta rítmica disociado de la música.

– ¿Cuánto hay de improvisación en Indiviso?

Gran parte de lo que se ve en escena surge de la improvisación del cuerpo y en lo que el mismo va desarrollando. Este tipo de abstracción hace que la lectura sea riquísima, porque los bailarines nunca están contando algo realmente literal. Estéticamente me parece interesante; aunque la gente no entienda nada, está bueno que se quede con imágenes estéticas lindas.

– ¿Cómo evaluás al público de la danza contemporánea?

Considero que se está empezando a notar un público específico de la danza contemporánea, pero aún no es legítimo como pasa con el ballet y con otras expresiones de danza más instaladas. Las ganas legítimas de ir a ver un espectáculo de danza contemporánea tiene más vinculación con la gente intelectual y el ámbito universitario. A nivel popular esto aún no ocurre, porque el terreno no está preparado, ya que son obras complejas o difíciles de asimilar para un espectador común, que no cuenta con herramientas para evaluar aquello que está viendo.

Lo que sí noto es un público de la danza contemporánea vinculado a “favores”. Con esto me refiero a que un colega viene a ver tu obra porque vos fuiste a la de él, o también estudiantes de diferentes escuelas. Es un círculo de gente que cumple con esa función porque pertenece al colectivo de la danza. Tampoco fallan los familiares, y amigos. Últimamente ha habido una apertura por parte de distintas instituciones, como ocurre con el FIDAE, que ayuda a una construcción de público para este tipo de danza.

– ¿Existe algún lugar en el mundo donde consideres que ya existe un público específico de la danza contemporánea ?

No te sabría decir exactamente. Desde mi percepción pasa lo mismo en diferentes lugares. En ciudades con mayor población el volumen de público es un poco mayor, pero pasa lo mismo que acá. Por ejemplo, en Nueva York la gente interesada en el teatro underground es poca. He ido a funciones de danza contemporánea en otras partes del mundo y había cuarenta personas.

Creo que, igualmente, depende de los objetivos de las compañías: hay quienes buscan llegar a más público y por eso eligen temáticas a abordar de interés latente. pero hay otras que  son más herméticas y trabajan cuestiones mucho más filosóficas que no son tan interesantes para todo el mundo. Igualmente, todo es válido.

– ¿Dentro de esa distinción en qué lado te ubicarías?

Puntualmente Indiviso surge en el marco de la Escuela, donde justamente tratamos de  brindar una formación bastante integrada; no trabajamos una sola línea en cuanto a la técnica y el abordaje creativo, sino que se trabaja varias líneas dentro de la danza moderna y sus formas de crear. De repente, surgen propuestas de danza o teatro, otras son más abstractas o formalistas como es Indiviso. Hay diferentes abordajes, en ese sentido nos gusta la diversidad y también acercarnos un poco a lo “popular y urbano”, mixturando la danza contemporánea con el afro, el hip-hop, o el jazz; pero no bajo ese tendencia más comercializada o banalizada, sino para realmente atraer un público que gusta de la danza. Sin embargo, se utiliza ciertas líneas estéticas y lenguaje corporal que pueda hacerlos sentir identificados y brindarles ese primer acercamiento que luego les permita acceder a obras más complejas. Estamos un poco en esa búsqueda con la Escuela.

– ¿Cuál considerás que es el principal rasgo que caracteriza tu ser individual?

(Ríe) Creo que esa pregunta se contesta y se vincula con otras que ya me hicieron, porque tiene que ver con mi complejidad y constantes dudas; pero siempre investigo sobre cosas ambiguas, a la hora de enseñar y aprender también. Siempre termino concluyendo que hay tantos caminos para elegir. Indiviso es un reflejo de mi propia individuación, lo complejo y lo caótico.

Yo no tengo formación en dramaturgia, y es bastante intuitivo y autodidacta lo que hago -a ensayo y error algunas veces-. Voy creando y tratando de crear y de mejorar, porque mi personalidad creativa va por el lado de la intuición.

Rodrigo Guerra y Agustín Gil