Barranca: la original de Sánchez

La idea de trabajar con Barranca Abajo venía desde hace años, en sus orígenes la propuesta era realizar un espectáculo callejero, ahora, con la intención de preservar el texto y una puesta para sala, L´Arcaza Teatro apuntala con Barranca, una versión de la dramaturgia de Florencio Sánchez. Desplegando herramientas características del universo circense y una escenografía transportable, el grupo, tras veintitrés años en constante creación, ganó un fondo concursable y decidió estrenar en la sala Delmira Agustini del Teatro Solís. A partir del programa Jóvenes Críticos, conversamos con el actor y director, Richard Riveiro.

¿Por qué Barranca Abajo?

Hay un gran interés en trabajar sobre el clown teatral y lo que tiene que ver con la historia de los Podestá y Florencio Sánchez, que es una relación es muy rica y seguramente escabrosa, porque en aquella época Florencio tenía problemas con los actores de circo, entonces se empieza a inclinar hacia el lado teatral. Florencio Sánchez y Barranca Abajo, tienen que ver con la identidad. Aunque la gente no haya visto la obra, la conoce o conoce el nombre, o de hecho el nombre es tan pesimista que la gente se siente identificada o lo asocia con este país.

En la obra mencionan que Podestá cambió el final de la obra, ¿no?

Sí, lo que sabemos es de los libros, y es que Florencio escribe un final y Podestá sugiere hacer un cambio. El final que propone Sánchez da a entender que Zoilo se salva, y Podestá decide dejar más claro que se va a ahorcar. Aunque no se muestra en escena, queda mucho más claro y tiene un impacto mayor. Pensando sobre todo en los capocómicos de carnaval, haciendo una traslación de cuales vendrían a ser los cirqueros de ahora.

¿El carnaval podría ser una evolución o estar relacionado al circo criollo?

Sí, aunque está más establecido, quiero decir, se arma un concurso, los tablados están en una sola época del año. El circo criollo por ahí, en aquella época, agarraban los teatros o los galpones.

Aparece mucho la idea del garroneo en la escena, típico del clown. ¿Dónde quedó el clown criollo desde lo actoral?

Cuando yo era chico en la televisión tenías a los cómicos: Decalegrón, Telecataplum, Les Luthiers, Hiperhumor, todos tenían cambios de lógica, los sketch que tomaban la repetición. Cuando veías a Petru Valensky, en aquella época de Italia Fausta, haciendo un montón de personajes. No sé, hoy tenés a un montón haciendo stand-up, pero no deja de ser comedia, estudian el ritmo, las palabras, los choques de oraciones.

En la obra plantean que son un grupo de autoayuda que decide hacer una versión de Barranca Abajo, ¿por qué surge esa idea?

Nosotros elegimos ser una compañía teatral que tiene un grupo de autoayuda y el hecho de que se fueran suicidando hacía que nosotros tuviéramos una justificación de por qué nos cambiábamos y hacíamos todos los papeles. De alguna forma, decidimos que uno de los temas centrales tenía que ver con el suicidio, porque Barranca Abajo plantea muchos temas, desde la lucha campo -ciudad, la violencia familiar, el honor, lo económico, y también que el protagonista, Zoilo, se termina suicidando.

¿Cómo entra la parodia en la representación de la obra?

En el pensamiento sobre el circo criollo, o cómo pensamos que hacían teatro antes, y cómo estamos acostumbrados a ver el teatro ahora. Tiene que ver con la exageración de algo, pero a su vez, pensamos que teníamos que definir el mundo de adentro de la pista y el de afuera, para que haya una diferencia de lenguaje. Pero hay menos parodia cuando hacemos de los del grupo de autoayuda.

¿Qué referencias vivenciales tenés como espectador de ese tipo de representación actoral?

Tratamos de trabajar sobre algunos estereotipos como Tita Merello, vimos cine argentino de la década del ´30 y del ´40, El Último Payador, mucho folklore, por ejemplo Los Chalchaleros, cómo se paran y hablan, y ese es el insumo, también hay mucho de China Zorrilla. En la obra hay unos grotescos criollos, y el de la ciudad aparece más aporteñado.

En la obra explicitan la idea, como juego, de hacer una versión idéntica a la de los Podestá.

Sí, cada tanto hay una puesta en escena nueva de un clásico, que lo que hace es comunicarse desde un lugar y generar determinadas olas, el año pasado estuvo la versión de Marianella Morena. Hay gente que le encanta, hay gente que la odia, eso pasa con todas las puestas. Entonces queríamos colocar un dispositivo que diga, nosotros vamos a hacer la propia, la original, la que se hizo, no vamos a moverle nada, así no se quejan.

¿Como una ironía?

Sí, sobre el trabajo de versionar, porque es imposible hacer la misma obra de la época.

Incluso en un momento dicen: es un clásico, más o menos todo el mundo lo sabe. ¿Por qué pensás que Florencio Sánchez se vuelve un clásico?

Yo creo que como todo, lo vuelven, más que se vuelve. Mi hermano escucha la obra y dice, eso lo decía mamá. Hay algo en nuestra cultura que tiene que ver con esas frases, con esa violencia que se trata en las relaciones familiares, gente que se quiere y que se trata de esa forma. Es un texto muy ágil, es muy difícil sacarle partes porque están enrabadas unas con otras, no hay nada que le sobre, todo se va desarrollando y generando climas que inciden en el público. Barranca Abajo está muy bien escrita.

Escrito por Leonor Courtoisie.

Fechas próximas de presentación 27 y 28 de abril.

Ficha técnica del espectáculo:

Actúan: Fabiana García, Pablo Albertoni y Richard Riveiro
Vestuario y Escenografía: Cecilia Bello
Iluminación : Lucía Acuña, Leticia Figueroa
Preparación Musical: Rodolfo Vidal
Diseño Gráfico: Roberto Cancro
Adaptación: Fabiana García Pablo Albertoni Richard Riveiro
Diección:  Richard Riveiro
Producción: L’Arcaza Teatro

Precios para este espectáculo:
Entradas generales: $350
Jubilados, pensionistas, estudiantes, socios Sua : $200.
Socios de la Diaria : 2×1 (cupos limitados).