Los salvó una canción

Entrevista a Renzo Sicco

“Prefiero hacer una entrevista como esta que hemos hecho con vosotros porque en vosotros hay una curiosidad viva, verdadera. Ayer cuando me contactaron diciendo que eran estudiantes, esto me gustó mucho y dije que sí, que claro, no había ningún problema. Me acuerdo siempre que cuando era jovencito como vosotros, las ocasiones de encuentro eran las cosas más importantes, relacionarse con alguien que te pueda indicar respuestas a las preguntas que tienes. Es muy importante para mí ofrecer la ocasión de compartir mi experiencia”, nos aclaró el italiano Renzo Sicco, cuando terminamos de entrevistarlo, después de haber presentado su espectáculo Ho capito che ti amo, los días 10 y 11 de octubre en la Sala Verdi.

– ¿Ya conocía Uruguay?

Sí, desde 1998 han sido unas veinte veces que estuve en Uruguay. La historia es bastante larga. Tú de seguro eras muy pequeñito en el 98.

– Cuéntenos sobre usted: ¿cuál es su propósito artístico? ¿qué lo llevó a dirigir? ¿cómo llegó a este mundo del arte?

Yo he llegado por casualidad. Yo soy hijo de campesinos. Mis padres no sabían qué era el teatro, nunca me llevaron a un teatro. Así que la primera vez que vi teatro tenía 23 años porque había ido a vivir fuera de Italia, en Barcelona, una ciudad reconocida culturalmente a nivel mundial. En la época en que estuve, Barcelona era una ciudad distinta, era una ciudad de un país fascista, en la época de Franco. Había una represión muy fuerte y, al mismo tiempo, una vitalidad cultural muy potente porque era un carácter de la ciudad, debido a su posición, su relación con Francia y con Europa. Yo viví en una comuna, porque era la forma de los jóvenes en aquella época para poder vivir, un joven nunca tiene tanto dinero y compartir los gastos y vivir en una comuna era la forma. De esa manera, conocí actores, cantantes, músicos, gente que trabajaba en el cinema y me encontré en un mundo totalmente distinto del mío que me fascinó. Me di cuenta, por ejemplo, de la fuerza que tenía el teatro, porque los que vivían en mi casa eran antifranquistas y me di cuenta que el teatro podía ser una forma muy fuerte de transformación política de la sociedad. Empecé con teatro callejero, de relación con la gente y muy político.  He seguido haciendo esto, transformándolo en teatro profesional, con mi compañía, Assamblea Teatro. Este recorrido para mí es muy importante. La transformación a ser profesional, pero sin perder las raíces. Los motivos que me han traído a hacer esto sin perder el carácter primario de mi cuore.

– ¿Qué relación o cercanía tiene usted con Luigi Tenco? ¿Qué cercanía siente usted con el autor?

Bien, no tengo ninguna relación personal porque yo era pequeñito, era adolescente cuando él se mató, pero él es un hombre de mi época así que tengo una relación muy fuerte con su pensamiento. Ayer terminamos el espectáculo y la última canción que están recitando para Gisella, que es la actriz, cuenta lo que está pasando hoy: los atentados, la guerra. Sus textos son muy fuertes en la actualidad porque son los textos de una generación que sabía mirar al mundo en perspectiva, sabía mirar el futuro, en esto tengo mucha relación con él.

– Con respecto a la obra. ¿Por qué decidió continuar actuando en italiano cuando la actriz hablaba español?

Bien, porque también aquí estamos en un festival internacional en un país donde hay una comunidad italiana muy fuerte que entiende bastante italiano, no es chino o alemán que son muy distantes. El italiano tiene sonidos muy parecidos, así que se va entendiendo lo mismo. Además estamos cerca de la semana de la cultura italiana, así que era importante mezclar los dos elementos. Esto es lo que hemos pensado. A la gente le gusta mucho el sonido del italiano. También, pienso que la expresividad tan fuerte de Gisella permite comprender también, sí, tú puedes perder algunas palabras pero no te pierdes el sentimento de lo que estás diciendo.

– ¿Cuál fue la adaptación que le hicieron a la música de Tenco para esta obra?

Bien, por ejemplo, cuando conocí a Eduardo y David, el guitarrista. Ellos tenían poco más de 20 años, tocaban en un grupo rockero y cantaban también canciones de Tenco. Me impresionó porque era raro que a gente de veinte años rockera le interesara la música de Tenco. El proyecto fue al principio exactamente esto: tocar Tenco de una forma rockera con un grupo con guitarra eléctrica, batería y bajo, como normalmente es un grupo de rock. Hicimos un trabajo en este sentido que fue muy bueno. Muy importante porque era en el 2000 y muy poca gente recordaba el trabajo de Tenco. Ahora para los 50 años hemos usado una forma muy distinta que es más acústica, que nos gusta más la relación al cambio. También porque han pasado veinte años y pienso que utilizar acordeón y guitarra ahora es un problema de transporte en avión.

– Hablando más sobre la vida de Tenco. ¿Qué le genera usted escuchar o leer afirmaciones como que “Tenco es un ídolo que no soportó el fracaso y se mata”? Con respecto a su suicidio, ocurrido luego del Festival de San Remo.

La muerte de Tenco es uno de los misterios de Italia porque, efectivamente, hay una duda muy grande sobre si él se mató o fue “matado”. Nunca se ha solucionado porque la misma policía ha cometido errores muy graves en el acto inmediatamente después de la muerte, esposando el cadáver, tocando cosas de la habitación y confundiendo algunos elementos. Bien, estamos en la época donde reinaba el existencialismo, y Tenco compartía esta ideología. El existencialismo contemplaba el suicidio como algo heroico, un acto importante en la vida. En todo esto hay mucha duda, porque Tenco también era una persona muy incómoda y muy crítica. Por ejemplo, lo que se sospecha es que descubrió algunos elementos de interés económico que estaban atrás del Festival de San Remo. El poder creciente de las industrias discográficas, porque vencer a un Festival significaba vender millones de discos más y ganar un poder económico muy fuerte. Así que el tema es cuando la mafia ha podido entrar por ejemplo en este suicidio/homicidio porque la duda es muy fuerte así que es difícil responder a esto porque el tema está aún muy confuso. Lo importante es que en Italia el tema del suicidio fue determinante para olvidar a Tenco. Y nosotros no queremos hablar demasiado de esto para no volver a un clima que sea simplemente hablar de la sospecha o del valor de un acto de este tipo. Para nosotros, a la distancia, es muy importante el lado cultural del acto mismo.

– ¿Cómo se siente usted con la reacción que tuvo el público uruguayo?

Ah, muy bien. Por ejemplo, en esta canción final cuando dice que pasa esto y esto y responderemos: “No, no, no”, has oído que gente en la sala contesta “No”. Así que quiere decir que la relación es viva, que la gente percibe la fuerza de las palabras y es muy importante, porque nosotros vivimos en un mundo donde la palabra ha perdido su carácter. Muchas veces vosotros que trabajáis con la palabra os dais cuenta de que yo puedo escribir una cosa y que los políticos dicen otra. Hacen una declaración y al día siguiente dicen exactamente lo contrario y no pasa nada. Eso vacía la palabra de valor, porque yo he dicho palabras importantes pero que no tienen ningún valor porque yo la puedo anular. En cambio, quién ha utilizado la palabra con un sentimiento, con una fuerza, como puede ser Neruda o como puede ser Tenco, dando una fuerza poética a la palabra, descubriendo su carácter, te confirma el valor salvífico de la palabra. Por ejemplo aquí en Latinoamérica he conocido mucha gente que ha vivido el tiempo de las dictaduras y que ha estado dentro de condiciones extremas de cárcel, de tortura, clandestinos y muchas veces cuando he tenido más confianza con ellos les he preguntado ¿Cómo has podido vivir una violencia tan fuerte? ¿Dónde has encontrado la fuerza para sobrevivir a tanta violencia, a tanta barbaridad? Y la gente siempre me ha sorprendido con una respuesta que no era heroica, la mayoría de estas personas lo que respondían era que los salvó una canción, un poema, una parte de un romance que se repetían dentro de sus cabezas en una sesión de tortura o cuando oían los gritos de sus compañeros, torturándolos en la celda de al lado. Un poema y una canción te puede ayudar infinitamente en una condición extrema. Esto te indica el valor salvífico de la palabra y eso es lo que para mí es muy importante de un personaje como Tenco que conserva esta fuerza y esto tú lo ves cuando actúas, la relación, aparte de la capacidad, la voz linda de Gisella o de Eduardo. También, la bravura de los intérpretes es la fuerza misma de la palabra que están cantando, que están diciendo, que da un clima salvífico muy fuerte en la sala. Esto por ejemplo lo he tenido muy fuerte, hemos actuado en un pueblo muy pequeñito cerca de tu casa que es San José de Mayo. En un teatro muy lindo que es el Maccio. Allí también estábamos en un lugar campestre y la gente muy emocionada estableció una conexión muy fuerte, no solamente con el sentido de las canciones de amor. Así que la reacción ha sido muy buena.

Desde las palabras que salen de uno, que uno interpreta. Creo que esta obra tiene esa particularidad de utilizar la palabra en todo su sentido y expresarla de las muy diferentes maneras que tiene el arte mismo de expresar las cosas de distintas maneras y muy diversamente.

– Yo creo que hay una fuerza para marcar que es la emoción. En este mundo, nosotros hemos perdido el hecho de la emoción, el acto teatral o de un concierto, de un concierto en un teatro, como lo nuestro, es esto: marcar quién viene con una emoción que se genera en él al día siguiente o los días siguientes que ha visto la obra y los temas, las canciones lo vuelven al pensamiento, puede ser a cualquier momento de su vida, feliz o difícil porque se ha marcado, y esto es muy importante. Regalar emociones.

¿Qué significa para usted Ho Capito Che Ti Amo?

– Ho Capito Che Ti Amo es una canción de Luigi Tenco. Luigi Tenco fue, como dice Eduardo en cierto punto en la presentación, un autor italiano que mudó completamente la forma compositiva de las canciones en Italia porque las canciones en aquel tiempo, hasta los años 60, eran canciones que cruzaban los fonemas. Cuore, amore, todo era muy romántico en ese sentido. En cambio Luigi Tenco aporta una gran fuerza porque pone dentro de sus canciones la realidad y por ejemplo en el amor pone la sensualidad que era un tabú a la época, para nosotros es normal hablar de sexo, estamos en frente a un cine erótico. Pero para los años 60 era otra cosa. Y no solamente eso, él pone toda la inquietud de su generación dentro de su texto, preguntas sociales que no existían. Así que es un autor revolucionario, estaba adelantado a su época, que esta condición crea una incertidumbre en él, tanto que él muere muy joven, suicida. Y esto en un país católico como es Italia es algo muy aburrido, así que la obra de Tenco en este tiempo desaparece y al fin de los años 90 algunos grupos como Assamblea Teatro y otros recuperan su obra, porque se dan cuenta de que muchos jóvenes tienen necesidad de un faro, de una forma de escribir que sea interesante, en relación con la época y que Tenco puede serlo. Efectivamente, hay un descubrimiento de Tenco muy fuerte y muchos autores italianos importantes vuelven a cantar e interpretar sus canciones. Muchos jóvenes se relacionan con esto, como por ejemplo Eduardo y su grupo. Yo conozco a Eduardo desde que él tenía 20 años, veinte años atrás y empiezo ese trabajo con él. Y claro que este año, que son los 50 años de la muerte de Tenco hemos recuperado la obra, porque era muy importante representarla.

Federico Sánchez y Diana Daniele